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No te gastes un duro en software para escribir guiones

Parece que la tierra tenga que dar otro cuarto de vuelta al sol para que me anime a escribir en mi blog. Me consuela pensar que a causa de mi limitado número de lectores, no estaré haciendo sufrir a nadie. No, un momento. Esto no consuela para nada. Da igual.

Al tajo

Durante años Final Draft ha sido la referencia en software para escribir guiones. Se trata de un programa que pesa unas decenas de MB y cuyo precio debe de rondar los 250 dólares. (Curiosamente, entre sus numerosos correctores ortográficos, está el de catalán)

Pero no importa. Ni su diccionario de sinónimos, ni contener el diccionario de la RAE justificaría moralmente el precio que le han puesto.

Compaginar un guion no es nada del otro mundo

La presentación formal «estándar»* de un guion, de cine, por ejemplo, no es física cuántica. Mientras el guion siga el formato que normalmente esperan los lectores relacionados con la industria audiovisual, cualquiera puede escribir un guion en Word, LibreOffice o, ya puestos, una máquina de escribir –si es que encuentra alguna operativa, claro está–.

Ciertamente,  programas como Final Draft van más allá de lo que hace un procesador de texto normal. Todo es más fácil: no hace falta liarse en cuestiones de formato, suelen incluir un sistema de «tarjetas» para escaletar tu guion de peli (o serie, drama de radio, etc), ofrecen maneras de trabajar a distancia e incluyen herramientas de producción (que de hecho, un guionista probablemente no llegará a utilizar).

Pero la base de estos programas es siempre la misma: un procesador de texto con algunos estilos predeterminados de serie para que el guionista decida qué es lo que está escribiendo (nombre de personaje, una descripción o acción, el encabezado de alguna secuencia, una transición…) y así se le aplique el formato particular (sobretodo tabulación e interlineados anterior y posterior). Naturalmente, esto es una churrada. Y si no os lo parece ahora, lo hará cuando terminéis este artículo.

En fin, aunque estos programas realizan otras funciones (numeración de páginas, revisión ortográfica, etc), la gran mayoría de programas de escritura de guiones no dejan de ser un «word» adaptado.

El final del Final

Yo creía que Final Draft sería el rey del mambo ad aeternum, al menos hasta hace poco, cuando un artículo en guió.cat de Eduard Sola me descubrió el fantástico Fade In, otro programa de escritura de guiones que hace lo mismo que Final Draft a una quinta parte de su precio. Incluso en algunos aspectos parece mejor… En fin, que me planteé seriamente adquirirlo.

Alto, guardad esas carteras! Al menos me lo planteé hasta que navegando por internet (con el nunca suficientemente apreciado objetivo de perder el tiempo), me topé con una cosa llamada Fountain, creada hace unos años.

Qué carajo, que trabaje el ordenador

Que qué es esto? Pues no es ningún programa, sino un lenguaje para escribir guiones. Si os dais un garbeo por la web de Fountain lo veréis todo bien explicadito en inglés. No, no, no. No me cliquéis todavía. Yo os lo resumo.

Por lo que se ve, alguien pensó, y muy bien pensado, que para qué nos tenemos que gastar una pasta en un ordenador con el último procesador, si todavía le tenemos que estar diciendo qué estilo va ahora. Córcholis (iba a decir coño, pero seguramente no queda bien), con un procesador de cuatro núcleos y más memoria que un elefante con asuntos pendientes, un ordenador nos tendría que hacer la declaración de hacienda, ir a comprar, sacar el perro a pasear y, obviamente, pasar nuestro guion a limpio. Y precisamente en esto se basa Fountain: en que escribamos un guion sin preocuparnos en el formato, que cuando terminemos, el ordenador ya se encargará de hacerlo.

Capture 2
En la web de Fountain podemos escribir nosotros mismos para ver como funciona este curioso «lenguaje».

Y ¿cómo sabe el ordenador cuando escribimos el nombre de un personaje (para sangrarlo a cuatro pulgadas y media del margen izquierdo) o estamos escribiendo una acción (que debería llenar la página)? La idea es sencillísima y a todos estos programas tan caros les tendría que dar vergüenza no haber pensado en ello.

Usa el programa que te venga en gana, y déjate de cuentos

Se trata de escribir el guion de  vida en CUALQUIER PROCESADOR DE TEXTO. Y cuando digo cualquiera, digo cualquiera: desde el blog de notas del «windows» a nuestro móvil, si la inspiración nos pilla en el váter, por ejemplo. Si lo hacemos bien ya no tendremos que pasarlo a limpio.

La única condición es que cuando escribamos las partes del guion mantengamos algunas convenciones elementales: poner el nombre de los personajes en mayúsculas, empezar las secuencias con INT. o EXT., apretar la tecla «enter» para cambiar de párrafo y poca cosa más. Difícil, ¿verdad? Nada que cualquier guionista no haga ya por sistema. Es decir, que usemos el programa escogido solo para escribir y nos olvidemos de los márgenes, paginación, etc. Y al terminar nuestra gran obra (ja ja, qué fácil es decirlo), la grabaremos en formato de texto .txt.

Y para el ordenador, tomar el texto y (¡tachán!), convertirlo en un guion debidamente formateado, compaginado y numerado, con su portada, será coser y cantar.

La principal virtud de Fountain es ser un «lenguaje» (y no especialmente complicado). No tiene programa propio (que yo sepa) y así es imposible que como tal quede desfasado. Es más, si resulta que ya usas alguno de estos 30 programas (incluyendo Final Draft y Fade In) lo más probable es que puedas importar tu texto como Fountain y al momento lo verás compaginado en la pantalla. Pero lo mejor es que no hace falta ni programa: esta web lo hace gratis. Cuelgas tu archivo de texto sin formato (.txt) y te devuelve tu guion bien formateado en un precioso archivo pdf.

¿Y para escaletar?

¿Os creíais que los guionistas detrás de todo  esto no habrían pensado en ello? Ya sabemos que el trabajo de guionistas a menudo consiste más en escribir sinopsis, tratamientos y escaletas que acciones y diálogos. Este artículo (in English again, sorry) precisamente cuenta cómo hacerlo. Por supuesto, este lenguaje tiene previstos ajustes por si hace falta forzar algo las cosas (maneras de interpretar algunos caracteres especiales). Pero el caso es que seguramente no hará falta ni usarlo.

Es de una sencillez abrumante.

Y a otra cosa mariposa.

* Quien dice formato «estándar», dice formato de Hollywood.

6 comentarios

  1. Luis Saez dice:

    Buenísimo el comentario. Efectivamente, cuando estás caliente con una idea-proyecto, un block espiralado te viene de diez. Personalmente, escribí los guiones de dos pelis en el word, y con las macros me arreglé fenómeno. Desde entonces uso esta herramienta añeja pero noble y super completa.

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